10 enero 2009

Universidad y Empresa: Algunas Ideas para Derribar el Muro y Mejorar la Integración

¿ Pensamos seguir permitiendo que las nuevas generaciones de estudiantes universitarios se lancen al precipicio al finalizar sus estudios ? ¿ Es esa la forma en que nuestra Sociedad considera como el método adecuado para la incorporación en el mundo laboral ?
Durante años hemos asumido con gran resignación (casi rayando el derrotismo), que la formación universitaria sólo debía conceder la formación teórica imprescindible para incorporarse al mundo de la empresa, y en ésta, se aprenderían las cuestiones prácticas de la vida real.
¿ Por qué debemos seguir impasibles ante la barrera invisible, pero en la práctica totalmente palpable entre el mundo de la Universidad y el de la Empresa ?
Nuestra Sociedad (Autoridades, Universidad, Empresa), tiene la obligación de derribar ese muro, que dificulta alcanzar máxima cuotas de eficacia en el sistema educativo.
Pero, ¡Ojo!, con ello no estoy culpando sólo al actual modelo educativo. Porque ¿ qué hace el mundo de la Empresa por mejorar la situación ? En la práctica, poco, o nada.
Y entrando en más detalle, ¿ cuáles son los problemas “de facto” provocados por esta inacción continuada ? Señalo estos tres como destacables:
• Costes para las empresas, que soportan los laborales del aprendizaje de los recién ingresados.
• Coste de enseñanza suplementaria (másters, cursos de postgrado, formación en el extranjero), sólo al alcance de unos pocos.
• Baja autoestima por parte de los recién titulados buscando su primer trabajo. Necesitamos tener recursos motivados y sin miedo para incorporarse a nuestras empresas.
Hasta aquí, pertrechados con el sombrero negro de Edward de Bono, la cruda realidad. Pongámosnos el sombrero verde, y comencemos todos a aportar soluciones.
Estas son las mías, cinco recetas para abordar el problema y derribar el muro. Siendo consciente de que muchas de éstas ya están en marcha, considero que no con la energía necesaria.
1. Elaborar planes de estudio consensuados
Son importantes reuniones periódicas entre representantes universitarios y determinadas empresas, privadas o de índole público, para compartir opiniones sobre los planes de estudio actuales, y su adaptación al día a día de la Empresa. Esas empresas, que deben ser referentes en su sector, deben aportar:
• Experiencia con respecto al proceso de contratación y aprendizaje de sus nuevos recursos humanos procedentes del mundo universitarios. ¿ Qué carencias observamos día a día ?
• Necesidades con respecto a determinados puestos de trabajo difíciles de cubrir. ¿ De qué tipo de profesionales carecemos hoy en día ? ¿ Qué conocimientos se deben potenciar ?
• Su visión de futuro: tendencias. ¿ Hacia donde nos dirigimos ? ¿ Hacia donde se dirige el mercado ?

De estas reuniones, deben salir propuestas qué en última instancia permitan la modificación de temarios, e incluso el surgimiento de nuevas asignaturas.
Debe haber una retroalimentación constante y fluida entre Universidad y Empresa, para medir los resultados obtenidos.

2. La Empresa debe involucrarse impartiendo asignaturas.
¿ De qué mejor forma se puede hacer llegar a los estudiantes el aroma que desprende una empresa qué colándose en las aulas ?
No se trata de impartir asignaturas de larga duración, porque eso lógicamente entraría en conflicto con la propia dinámica del trabajo en la empresa, pero sí seminarios o asignaturas muy especializadas, de un número limitado de horas.
Esas clases servirían para:
• Transmitir conocimientos derivados del trabajo real en la empresa del docente, y que por supuesto son de gran interés para la formación del alumno.
• Aumentar la motivación de los alumnos, al acceder a información relevante sobre su futuro laboral.

3. Las prácticas en empresas deben formar parte del ciclo de estudios
No se trata de dar la opción de hacer prácticas en empresas, sino de integrarlo como si de cualquier otra asignatura troncal estuviéramos hablando.
Los alumnos deben completar sus horas de prácticas asignadas, tuteladas bajo algún responsable de la empresa, y con trabajos bien definidos.
Será la toma de contacto con valores como responsabilidad, y trabajo en equipo, tan importantes en el mundo empresarial. Y quizás, ¿ por qué no ?, una forma de empezar la relación profesionalidad deseada por ambas partes.
¿ Por qué no seguir el modelo de Enfermería o Medicina, aunque sólo sea de forma parcial ? Sin ánimo, por supuesto, de comparar la vida humana con cualquier otra disciplina, todos somos conscientes de los perjuicios que conllevan los errores humanos en cualquier empresa. Errores que en la mayoría de casos se suelen traducir en pérdidas económicas.

4. Planes de estudio más especializados
En el universo Web en el que nos ha tocado vivir, se hace totalmente ineludible ser muy selectivo con la información que nos llega. Imposible procesar y gestionar el constante bombardeo de fuentes que cada día nos llegan a través de e-mail, RSS, páginas web, revistas,….
Y paralelamente a este complejo entorno, es imprescindible tender hacia la especialización. Las carreras universitarias deben formar a profesionales especializados en disciplinas perfectamente acotadas. Expertos en determinadas materias con el Conocimiento suficiente para aportar una gran valor de entrada al mundo empresarial.
Sabemos lo difícil que puede resultar que un estudiante universitario encamine sin dudas sus pasos hacia la especialización, y en este sentido es de vital importancia el trabajo e implicación del personal docente, en la búsqueda del camino ideal para cada alumno. Insisto que no es una tarea baladí, teniendo en cuenta las diferentes formas de pensar y actuar de las múltiples generaciones que transitan año, tras año por las universidades españolas. Pero al final, el esfuerzo no será baldío.

5. Posicionamiento en un mundo globalizado.
La Universidad debe abrir sus ventanas para que entre aire fresco y observar lo que sucede en el mundo. Estamos ante un mundo globalizado en el que es muy probable que tengamos que relacionarnos con personas de países distantes al nuestro. No sólo por las relaciones comerciales que debamos establecer con clientes, sino a nivel interno por la formación de equipos virtuales para trabajar en proyectos internacionales.
Y ésto implica que tengamos que llevar como equipaje ciertos útiles, que no eran necesarios hasta nuestros días:
• Conocimientos de idiomas, principalmente de inglés, en un nivel alto.
• Conocimiento de otras culturas, y sus formas de comportarse. En este aspecto, cobra más importancia, disciplinas como la Inteligencia Emocional.
• Dominio de la tecnología, para una comunicación fluida.
Y en resumen, todo aquello que suponga mejorar las relaciones interpersonales. Ya nadie duda que el verdadero valor de la Empresas, son sus recursos humanos, y en este sentido para cualquier líder son imprescindibles sus capacidades sociales.
Las universidades deben dejar un espacio para estas materias, aunque entiendo que deben formar parte de nuestro sistema educativo desde los niveles inferiores.

El hilo conductor de todas estas propuestas es el de acercar los mundos de la Universidad y la Empresa, diluir las fronteras entre ambos, y buscar la simbiosis deseada.
Insisto en que muchas de las ideas aquí expuestas no son nuevas, pero debemos entre todos darles el empuje necesario para que finalmente lleguen a cuajar y formalizarse intitucionalmente. Pueden ser más o menos complejas de implantar, pero los beneficios a obtener seguro que valen la pena.
Como conclusión final, quisiera destacar que romper el muro entre Universidad y Empresa, puede tener a medio y largo plazo efectos muy positivos para la prosperidad económica de nuestro país. Al fin y al cabo, ¿ quién mueve el motor de un país sino su tejido empresarial ?